Aula y nuevos alfabetismos

Vamos a pasear fuera de las paredes escolares, naveguemos un poco en nuestro día a día. Cuéntame lo que observas… ¿Cuántas pantallas hay en tu rutina diaria? ¿Qué pasa con los jóvenes? ¿Te has fijado qué tipo de cosas les gusta hacer? ¿Cómo hacer para llamar su atención cuando salas 4DX e imágenes IMAX invaden sus sentidos?

Este tipo de preguntas se las han hecho personas desde diferentes ámbitos, y el ámbito de la educación no queda exenta. De hecho, es uno de los más afectados al pretender anclar el aprendizaje a experiencias significativas de los alumnos.

Carlos Scolari[1] es uno de los primeros estudiosos en averiguar qué sucede con el fenómeno de los nuevos medios de la información y la comunicación en nuestra vida diaria, y abre al debate con la afirmación: “Algo pasa fuera de la escuela”[2], que no se está relacionando con el aula. De allí podemos conducir nuestras preguntas a cuestiones como ¿qué hacer para que los libros de una biblioteca sean devorados por nuestros alumnos? ¿Qué tanto funciona un pizarrón en un aula donde el número de mini pantallas portátiles que existen es el mismo que el de alumnos? ¿Cómo lograr el aprendizaje frente a la exposición a tantos medios?

Este tipo inquietudes son el gran reto del Colegio, y la práctica del día a día nos permite reflexionar y voltear a ver desde dónde podemos pararnos para hacer frente a esta realidad.

Un cuadro de Vincent Van Gogh.

Este cuadro de Van Gogh me recuerda a la metáfora de una “marea mediática”.

Si analizamos mejor la situación, no es que el exceso de comunicación sea nuestro problema real, sino los contenidos que hay en esa comunicación. Esto quiere decir que no se gana nada con luchar contra la “marea mediática”, es mejor nadar con ella, o mejor dicho, saber nadar con ella. Nos corresponde a nosotros, sobre todo a quienes estamos en el ámbito de la educación, mostrar caminos para saber cómo nadar con ella, teniendo claro que el primer y gran reto es hacer una crítica y selección de contenidos de los medios de comunicación que se consumen en cualquier pantalla y medio informativo.

Esta solución ha encontrado una serie de competencias que se pueden anclar al aprendizaje y se le llama “alfabetización mediática”[3], muy ad hoc con la analogía del mar, su marea y corrientes.

 

 

Vayamos más a fondo, la realidad es que lograr competencias para “leer” los medios de una manera crítica no basta frente a la participación e interactividad que el internet y los videojuegos suman al reto de la mediación; lo que suele suceder fuera de la escuela es que los jóvenes participan más, se vuelven autores de videojuegos y de páginas web que  se alimentan colectivamente.

Pongámoslo así, si la marea es demasiada, vamos a requerir algo más que saber nadar, tendremos que crear simuladores que nos ayuden a entender cómo funciona el mar y así poder sobrellevar el fenómeno. Es decir, comprender el problema de fondo para crear soluciones de fondo.

Poesía visual de Ana Hatherly

La poesía visual de Ana Hatherly nos recuerda la transformación de la palabra y la importancia de la imagen en la actualidad.

El segundo gran reto es participar o interactuar con el medio; más allá de ser consumidores en potencia, ser también productores. Es aquí donde la escuela, como la conocíamos hace varios años, cobra un giro aún más amplio, porque si seguimos la coherencia con lo que sucede afuera, la búsqueda por la interacción en el aula nos hace modificar la forma de ver, escuchar, aprender y, en consecuencia, la forma de enseñar. Para este reto existen los “alfabetismos transmedia”[4] que son la manera ideal para replicar dentro de la escuela lo que sucede fuera, identificando las competencias que convengan al aprendizaje en el aula y así poder crear espacios muy concretos en donde se puede interactuar con los medios. Marc Prensky es otro de los teóricos que se ha dedicado a contextualizar las nuevas tendencias y prácticas de las generaciones jóvenes, con él nace el concepto de “nativos digitales”, contexto que toma coherencia para los llamados alfabetismos transmedia. Para comprender más de este concepto les comparto el siguiente video:

Los alfabetismos transmedia consisten básicamente en complementar las estrategias para adquirir competencia de lectoescritura en el aula, sumando las necesidades que surgen por el mar de pantallas y nuevos dispositivos de los que estamos rodeados.

Como se darán cuenta, esto está ocurriendo en muchas partes y en algunas escuelas, así como en nuestro Colegio; estamos transitando por el camino de poder navegar con la marea y aprovechar lo que ofrecen los medios a favor del aprendizaje y la educación de los niños.

Finalmente, quiero recordarte que este tipo de estrategias las puedes aplicar y encontrar sobre todo en el MediaLAB donde tú mismo(a) podrás acercarte a otros “alfabetismos” como la radio, el video, el juego, libros electrónicos, impresos y mucho más, todo para ayudarnos a mejorar la forma de expresar y #AprenderDistinto.

 

[1] Carlos Soclari es investigador de la comunicación experto en medios digitales, interfaces y ecología de la comunicación [Consulta: 25 Mayo 2016 en https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Alberto_Scolari ].

[2] SCOLARI, Carlos. “Alfabetismos transmedia: un programa de investigación” [en línea]  Página oficial de Carlos Scolari, Publicado el 24 de Septiembre del 2016. [Consulta: 13 Mayo del 2016 en Blog oficial de Carlos Scolari ].

[3] Para conocer más visita la página de la UNESCO quien ha reconocido este concepto en su aplicación educativa: Transmedia Literacy por la UNESCO

[4] Para conocer más visita la página oficial del proyecto Transmedia Literacy lidereado por Carlos Scolari en Transmedia Literacy

[5] SCOLARI, Carlos. “Alfabetismos transmedia: un programa de investigación” [en línea]  Página oficial de Carlos Scolari, Publicado el 24 de Septiembre del 2016. [Consulta: 13 Mayo del 2016 en Blog oficial de Carlos Scolari ].

 

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