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Academia de Innovadores

Antes que nada iniciaré reiterando mi agradecimiento a las personas que me abrieron esta posibilidad y a la institución que me permitió vivir esta experiencia. Al inicio del mes de diciembre tuve la fortuna de asistir a la Academia de Innovadores de Educadores de Google, en las oficinas de México, esto fue resultado de haber sido elegido junto a otros 25 docentes de Latinoamérica a través de la convocatoria MEX2016.

Iniciamos de manera virtual con una bienvenida y presentación oficial de los coordinadores y el equipo de mentores, posteriormente formamos equipos de trabajo para arrancar los proyectos con los que nos postulamos, teniendo como resultado tres semanas de trabajo virtual previas a la parte presencial.

Llegó el día de estar en Google; me presenté con la expectativa de conocer el concepto de innovación de Google y compararlo con respecto al proyecto innovador del que soy parte y construyo día a día en la Maguen, y especialmente con mitos que tenía que comprobar. Quizá el que me causaba la mayor curiosidad era la “cultura laboral de Google“, ya que -a manera de tesis personal- durante esta experiencia podría comprobar si esta era cierta; seguramente es un factor determinante en el rápido éxito que hoy posiciona a Google como una de las empresas líderes en su ramo a nivel global.

El primer día lo dedicamos a participar en actividades y dinámicas exclusivas para conocernos, ya que en este lugar nos encontrábamos docentes de seis diferentes culturas y países. Era el tiempo y el espacio para tener un primer acercamiento con todos los miembros del equipo; de alguna manera ya sabíamos algo de la mayoría de ellos, teníamos nociones de dónde venían y conocíamos algo acerca de sus proyectos. En esta primera sesión logramos romper el hielo y con ello se notó una mayor fluidez entre los miembros del equipo; en las charlas surgían preguntas y actitudes que demostraban más confianza entre nosotros. Para finalizar la jornada, nos trasladamos a la terraza del edificio para tener la ultima dinámica del día; esta sin duda fue la más relajada, alegre y divertida. A modo de una conclusión parcial, esa tarde regresé a mi casa con el mito transformado en pregunta: ¿qué tanto de la cultura laboral influye en el éxito de Google?, y afirmar que todo lo que se dice en torno a la cultura laboral de Google es cierto.

En la segunda jornada realizamos algunas dinámicas de trabajo que se centraron en fortalecer nuestra propuesta de proyecto, cumpliendo cuatro de las cinco etapas de un proceso de diseño (Design thinking); este fue guiado y acompañado de: conceptos, propuestas, charlas inspiradoras de casos de éxito y otras que de cierta manera nos comprometían y empezaban a formar un vínculo con Google, ya que tuvimos conferencias a distancia con los organizadores de la parte de educación, con especialistas y expertos que se encuentran en áreas estratégicas y de desarrollo de las aplicaciones que utilizamos como docentes en nuestro día a día; también conocimos y nos familiarizamos con conceptos formulados por Google. Este día, además, me sentí parte y confirmé la cultura laboral, brilló el trabajo y las dinámicas específicas para la educación, cerrando esta jornada de la misma manera que la anterior: alegre y relajada.

El último día lo iniciamos de una manera muy divertida, sin embargo, fue quizás el más serio en cuestión de trabajo, ya que concluimos la quinta etapa del proceso de diseño y cerramos con una exposición y retroalimentación general. También surgió un reto para la Maguen, que personalmente creo conveniente desarrollar en otra nota. Al final del día recorrimos las instalaciones, que –otro mito comprobado- simplemente son únicas.

Con el proyecto parcialmente terminado y el compromiso de trabajar durante los próximos 12 meses, recibimos el certificado que nos acredita como Innovadores, de manos de nuestros mentores, coaches y directores de Google For Education México, dejando en cada uno de los miembros de la academia a un docente con los mismos vínculos, no importa de dónde sea o de dónde venga.

A manera de reflexión esta experiencia es determinante para mi desarrollo profesional. Me quedó claro, en cada una de las dinámicas, actividades y propuestas que llevábamos a cabo durante esta experiencia, el que yo siempre tenía un propósito: conocer, guardando la distancia, impacto y alcances. En ese sentido, la esencia del concepto de innovación de Cultura Digital de la Maguen, contra la robusta y completa propuesta innovadora de Google. A pesar de las diferencias y rumbos que perseguimos entre proyectos, orgulloso y responsablemente afirmo que el proyecto institucional que construimos en la Maguen persigue un giro auténtico hacia la transformación; hemos logrado dar pasos legítimos hacia la construcción de una propuesta propia. De lo que ya estoy seguro es que nos hemos apropiado del espíritu de innovación educativa.

El haber estado en la Academia de Innovadores me compromete a mí mismo y con el colegio a ser un docente con propuestas que siempre cuestionen nuestro quehacer en el aula y nuestro vínculo con los alumnos, a ser constantes en la preparación con un mismo fin: la transformación educativa.

Beno Hernández

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