2016-10-27-4

Prende el foco

Un reto de diseño

Estamos acostumbrados a los objetos cotidianos, los usamos y los compramos generalmente por su aspecto o funcionalidad, y rara vez nos detenemos a pensar cómo funcionan o cómo los haríamos nosotros. Planteamos estas preguntas a los alumnos del ILab del Maker Zone…

Después de pensar en esto, les planteamos el reto de construir una lámpara. Los alumnos de 3° a 6° grado de Bachillerato siguieron unas reglas simples para llegar al resultado final, una lámpara funcional.

El reto se realizó en equipos de 4 personas, en un lapso de 2 horas. Los materiales… todo lo que encontraran en el Makerspace.

La idea fue explorar su capacidad de improvisación ante ciertas situaciones; resolver el reto requirió organización de los alumnos. Al principio los vimos un poco angustiados, hasta el momento en que, después de reunirse en pequeños grupos, pudieron compartir sus ideas y designaron a uno del equipo para plasmarlo en papel. Este primer paso les permitió materializar una primera visualización de su objeto, después comenzaron a hacer algunas modificaciones a su dibujo original.

Conforme iban avanzando recorrieron el espacio en busca de los materiales ideales; tomaron pedazos de madera, de telas, cables y un apagador, entre otros pequeños objetos. Aún no sabían muy bien como los ensamblarían todos, pero pusieron manos a la obra y de inmediato se adueñaron de las áreas del Maker que dominan: Crazy & Noise Space, Electrónica, Textiles y Fabricación Digital.

Las propuestas, muy diversas e interesantes, comenzaron a tomar forma entre máquinas y herramientas. El debate entre los miembros de cada equipo era frenético, todos querían que su lámpara, su creación, fuera la mejor. El reloj no paraba, el tiempo se agotaba, y más que parecer este un factor en contra, era un aliciente que los llevó a concluir sus proyectos.

Los equipos presentaron sus lámparas. Su satisfacción era indescriptible cuando al final la luz se prendió en ellas. El descubrir que de la nada pudieron realizar un objeto fue un gran paso para ellos, ahora saben que son capaces de resolver situaciones bajo presión y con recursos limitados. Nosotros, como Mentores, pudimos detectar fortalezas y debilidades que tenemos que canalizar en ellos.

En una segunda fase se les pidió que re diseñaran sus proyectos. Después de analizar su objeto, tenían que detectar qué partes podían mejorar; una vez localizadas las señalaron en un segundo boceto, y de nueva cuenta el Maker se tornó en un ir venir de ideas, de ruido y de polvo.

Para cerrar esta actividad, expusieron sus lámparas ante todo el grupo, de esta forma pudieron compartir sus experiencias al resolver este reto, indicaron qué cosas se les dificultaron y por qué tomaron las decisiones en la elaboración de su lámpara. Sus compañeros y mentores les dieron una retroalimentación de sus objetos finales.

Este primer proyecto en el ILab nos permitió también darles la libertad de experimentar un proceso de diseño, solución y resolución de problemas. Propusieron, pusieron en práctica y descubrieron con base en la experimentación, qué elementos podrían mejorar y cambiar.

Este reto acercó a los alumnos a la electrónica; resolvieron con sus conocimientos y habilidades el reto de diseñar y hacer funcionar una lámpara.

Les compartimos algunos de los resultados de los equipos, sin duda algunos diseños van más allá de lo que los propios alumnos creían que podían hacer.

 

 

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