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Espacios creativos

#AprendemosTodos

Este año comenzamos un nuevo y emocionante reto: los talleres creativos, espacios donde los niños pueden desarrollar diferentes habilidades.

Uno de estos talleres es Makerspace Kinder, un espacio o zona de aprendizaje autodirigido, donde la interacción entre los “inventores” fomenta la creatividad y la inventiva, además de una dinámica de aprendizaje altamente colaborativa que es excelente para los trabajos de equipo y de apoyo entre pares.

Tiene un carácter práctico, por lo que proporciona la oportunidad perfecta para los niños que aprenden mejor haciendo.

A través del ensayo y error pueden formular y comprobar sus hipótesis sobre lo que podría suceder o no al realizar diferentes actividades.

Conocimos las propiedades de la luz haciendo macetas que dejaran pasar la luz y ver sus efectos en las plantas, hicimos caleidoscopios y vimos los efectos de reflexión de la luz. Para aprender sobre el tiempo, hicimos relojes de arena y secuencias animadas. Experimentamos con el viento, aprendimos a medirlo y pusimos a prueba diferentes creaciones, hicimos rehiletes, aviones de papel, abanicos, molinos de viento, veletas y anemómetros.

Además conocimos el mundo de los colores y aplicamos nuestros conocimientos mientras experimentábamos con lupas de colores, colgantes transparentes y degradado de color en diferentes materiales.

El arte es parte esencial en el desarrollo de habilidades en nuestros alumnos, dota de una concepción que favorece la creatividad y la capacidad creadora desde pequeños. La música no podía quedarse atrás, la gozamos y entendimos; realizamos nuestros propios instrumentos como maracas y guitarras a nuestro gusto.

 

Nuestras tradiciones y fechas importantes también están dentro del cambio educativo y ahora nos acercamos a ellas de una forma más vivencial. Hicimos maquetas con materiales reciclados, copias pequeñas de lugares emblemáticos de Israel, sin duda una manera diferente de imaginarnos en el espacio.

Y hablando de espacio… nos familiarizamos y apropiamos de nuestro nuevo lugar, aprendimos a ubicar nuestras necesidades para aprovecharlo al máximo. Cuando supimos qué nos faltaba, inventamos soluciones y las creamos para potencializar nuestro espacio: móviles, godetes, archiveros, mueble para colocar distintos materiales, tejido, construcción, aviones de papel con origami y juegos de programación con iPad.

Desde mi punto de vista es una oportunidad grandiosa para que los pequeños puedan enfrentarse al hacer, al descubrir, a experimentar y a desarrollar sus procesos o capacidades de análisis, formulación de hipótesis, ensayo y error e incluso manejar sus frustraciones o éxitos, así como el apoyo a sus pares.

He tenido la oportunidad de vivir muy de cerca este espacio creativo. Los niños muestran mucha motivación y ganas de participar en el Makerspace de Kinder. Observo cómo a medida que van enfrentándose a diversas experiencias, comparten opiniones y se enfrentan con mayor seguridad e independencia a los retos que se les propone o que ellos mismos sugieren.

Definitivamente estos momentos se convierten en aprendizajes significativos; tanto sus aciertos como fallas les sirven de punto de partida para siguientes experiencias, pues siempre refieren algo que ya han aprendido.

Un Makerspace es un lugar muy motivante para los niños, un lugar de retos y experiencias vivenciales, es el lugar donde las ideas pueden hacerse realidad.

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