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Artistas como en Tel Aviv…

Yom Haatzmaut, artesanías israelís.

Así, al ritmo de esta canción, pasamos los recreos de Yom Haatzmaut en el Espacio C4, como lo hacen en Tel Aviv; disfrutamos del arte en un lugar que nos inspira a crear y ser libres.

Tal como hacen los artesanos de Nahalat Binyamin, una de las ferias artesanales más famosas de la ciudad, en la que se disfrutan miles de piezas hechas con diferentes técnicas, música y performance, nos reunimos para disfrutar de nuestra creatividad y expresar a través del arte parte de nuestra cultura.

Festejamos el día de la independencia de Israel, un día de fiesta que nos recuerda el momento en que el trabajo de muchos se hizo realidad con un Estado autónomo para los judíos. El día de la independencia de Israel se acostumbra celebrar con diferentes tipos de expresiones del arte como danza, música y con delicias de la gastronomía Israelí.

El Espacio C4 tomó color, y un factor sorpresa alegró a los alumnos de primaria cuando encontraron algo nuevo, su reacción fue de alegría cuando vieron que las mesas estaban forradas y estaba todo listo para que se sintieran libres de crear.

Telas, papeles, musgo, diamantina, plástico, fommie y otros materiales estaban a disposición de los niños, dejando a su elección qué materiales y qué cantidad usarían y cómo harían el diseño de su artesanía. Los niños escogieron entre las emblemáticas manitas de Hamsa, banderas de Israel y un dibujo de la famosa escultura de Robert Indiana “Ahava”, que se encuentra en el Museo de Israel en Jerusalem.

En cuanto llegaban, los alumnos se quitaban los zapatos, dejaban sus cosas y tomaban el lugar que más les acomodara según la actividad que quisieran hacer; unos necesitaban recargarse para pegar, otros se sentaban en una silla para cortar y otros se recostaron en el suelo para pintar sus figuras.

 

Mientras el Colegio vivía una fiesta, el Espacio C4 se contagió de alegría con los alumnos que entraron por decisión durante su tiempo libre. Las artesanías israelís que se hicieron acá después adornaron los pasillos del Colegio.

Vivimos momentos en los que, sin darse cuenta, los alumnos cantaban mientras pegaban, recortaban y compartían sus ideas entre ellos. Sin duda, la experiencia del espacio transforma la percepción del tiempo que se disfruta en un entorno escolar; con diferentes actividades transformamos los espacios para potenciar el aprendizaje.

 

 

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